50 sombras del (pseudo)cereal 

El amaranto es una planta que muy pocos conocen. Para empezar, ni siquiera es un cereal; sino más bien un pseudocereal, como la quinoa, el alforfón/trigo sarraceno y demás. ¿Que no sabe lo que es un pseudocereal? Los pseudocereales no son gramíneas, pero su uso es igual o muy similar al de los verdaderos cereales. Y como pseudocereal que es, el amaranto se puede moler para hacer harina. En la época prehispánica, los aztecas lo cultivaban como alimento y también para elaborar bebidas para rituales, lo consumían como hierba medicinal y lo usaban para pintarse el rostro y el cuerpo para las ceremonias. Hoy en día se suelen tostar los granos como palomitas de maíz para elaborar dulces y cereales.

Antiguo, pero no anticuado 
 

La palabra amaranto, que proviene del griego amàrantos, significa ‘la flor que no se marchita’. La inmortalidad a la que alude su nombre casi podría darse por cierta, ya que la especie existe desde hace más de 9000 años. 

Su aspecto cuando está en flor nos puede hacer pensar que el amaranto es una flor subtropical excepcional. Pero en realidad prefiere un clima cálido, el sol directo y un suelo con buen drenaje. Es fácil de cultivar y requiere pocos cuidados. Puede alcanzar una gran altura, llegando a superar a veces los 1,5 m. Normalmente las flores son oscuras y púrpuras, pero también pueden ser de otros colores, como verdes, amarillas, rosas, naranjas, rojas o marrones, según la variedad de amaranto. Las flores se encuentran en tallos largos y rectos, son duraderas y aparecen desde la mitad del verano hasta la primera gran helada.  

El amaranto es un superalimento 
 

Pero, ¿qué es lo que hace al amaranto tan especial que muchos hasta lo describen como un superalimento? El amaranto no contiene gluten y tiene muchísimos nutrientes. Es muy rico en proteínas (tiene el doble que el arroz, por ejemplo) y sus semillas también contienen hierro, zinc, calcio y magnesio. Además, su gran cantidad de fibra dietética hace que sea especialmente bueno para la digestión. El amaranto es una bomba nutritiva que aporta mucha energía y mantiene nuestro cerebro sano. Los numerosos nutrientes que aporta el amaranto son especialmente beneficiosos para las personas vegetarianas y veganas.